– ¡Por nosotros esta iglesia está viva! ¡Si no fuera por los jóvenes todos los ancianos de la iglesia no pudieran hacer nada! ¡Somos los que damos vida a esta congregación!

Muchas veces hemos escuchado decir que la verdadera fuerza de la iglesia somos los jóvenes y que, si no fuera por nosotros, la iglesia estaría muerta, inactiva y fría. Pero ¿Será esto verdad a la luz de la palabra de Dios? Si bien vemos que Dios usó jóvenes en muchas oportunidades, notaremos que no fue tanto por su juventud, sino por el amor y humildad que tenían hacia Él. Esto traía a sus corazones disposición para servirle sin condiciones ni reservas ¡No fueron usados por su juventud! Con esto, no queremos desanimarte a ti joven a servir a Dios sino al contrario, animarte a servirle, poniendo en tu conocimiento que Dios busca jóvenes humildes y que le amen con todo su corazón para que puedan ser usados por Él.

La juventud no es un requisito para servirle, la humildad sí lo es; de lo contrario, Dios no hubiera usado al “abuelo” Moisés a quien llamó cuando él tenía 80 años de edad ¡Y quizá estaba más fuerte que muchos jóvenes de 20 años de hoy, que se la pasan solo durmiendo y se levantan a las 11 de la mañana, porque según ellos “En los últimos tiempos los jóvenes tendrán sueño y verán visiones”! ¡Qué espirituales que son! Joven, para que Dios nos pueda usar conforme a su voluntad, hay que confiar, no en nuestras fuerzas o juventud, sino en su Espíritu, porque su palabra dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.  (Zacarías 4:6). La fortaleza de Moisés consistía en tener el Espíritu de Jehová.

Si queremos que nuestra ciudad en la cual el Señor nos ha puesto por embajadores de Él, experimente un poderoso avivamiento evangelístico, que las iglesias sigan creciendo, miles de almas sean salvadas por Jesús del infierno y muchos jóvenes con vidas destruidas por el pecado sean transformados en jóvenes felices por el poder de Dios, entonces tenemos que olvidarnos eso de que “La fuerza de la iglesia somos los jóvenes” y reconocer que sin Dios nada somos y nada podemos hacer.

¿Por qué? Por la sencilla razón de que la verdadera fuerza de la iglesia es Dios mismo obrando a través de su Espíritu Santo. Nosotros los jóvenes, sin Él no somos nada, y con él simplemente sus instrumentos. El verdadero joven cristiano siempre reconoce que el centro de la iglesia es Jesucristo y no los jóvenes ¡Él es el centro de todo!

Nuestros talentos, capacidad, inteligencia, dinero, preparación, estudios y todo lo demás que tengamos no son suficientes si Dios no está con nosotros. Separados de Jesús no somos nada, separados de Cristo no somos ninguna fuerza, somos débiles. Él mismo lo dijo: “Porque separados de mi nada podéis hacer”. (San Juan 15:5b).

Dios está esperando por una generación que confíe en Él más que en sus propias fuerzas para poder impactar y transformar este mundo con Su poder y no con el nuestro. Dios está esperando por jóvenes humildes, que obedezcan lo que él dice: Fíate de Jehová de todo tu corazón,  y no te apoyes en tu propia prudencia”. (Proverbios 3:5).

No estamos diciendo que es mala la preparación y los estudios ¡Son muy buenos! ya que esto permitirá que Dios nos pueda usar más cuanto más conozcamos su palabra, pero aún así lo primero que debemos buscar es humillarnos ante su presencia. La humildad no excluye la preparación ni viceversa ¡Ambas se complementan! pero tener conocimiento sin humildad no nos servirá para ser de bendición ya que terminaremos siendo como los fariseos que conocían la ley de Dios, pero les faltaba lo más importante: El amor. De tener conocimiento sin humildad, Jesucristo terminaría diciéndonos lo mismo que les dijo a ellos, porque para Dios más vale analfabeto humilde que profesional orgulloso. Lo principal es: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia”. (Mateo 6:33) ¿Y que significa buscar el reino de Dios? ¡Que Dios reine en tu vida! Esto se mostrará haciendo su voluntad, amándolo a Él y siendo humildes. Si Cristo no reina en tu vida, no podrás ser instrumento para que reine en el mundo ¿Será humildad decir que por nosotros los jóvenes la iglesia está viva? ¡Por supuesto que no! ¡Eso es orgullo y es suplantar a Dios! Jesús dice: “Cualquiera que se enaltece, será humillado”. (Lucas 14:11).

Dios no nos va a escoger por nuestra juventud para el gran avivamiento que ahora está trayendo a nuestro país y a cada ciudad. Tampoco por nuestra inteligencia; él nos va a escoger por nuestra humildad y amor a él.

Mientras más alto estemos seamos más humildes, reconozcamos que sin Cristo somos débiles, que si Jesús no está con nosotros todos nuestros esfuerzos son nulos y solo lograremos pequeñeces que no permanecerán. Lo único que lograremos será hacer actividades como las hace todo club social, pero sin su unción será solo una actividad más; en cambio unidos al Señor haremos ¡más que una actividad! Dios nos va a escoger para su gran avivamiento por nuestro amor, consagración, obediencia y un carácter manso y humilde como lo tenía Jesús. “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas”. (Mateo 11:29).

¿Dependerá Dios solamente de los jóvenes para impactar su iglesia, y no podrá usar hombres y mujeres de edad mas avanzada? ¡Dios sí puede! El llamó a Moisés cuando este tenía 80 años de edad ¡Y le sirvió hasta los 120 sin perder nunca su vigor! (Deuteronomio 34:7). En cambio, ahora habemos muchos siervos que nos queremos “jubilar” a los 60 o 70 años porque estamos cansados del ministerio. Eso pasa cuando trabajamos con nuestras fuerzas y no con las de Dios. Eso sucede cuando no renovamos nuestra fuerza espiritual en oración diaria con Dios, porque la verdadera fortaleza física viene de tener fortaleza interior y espiritual. La Biblia dice: El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”. (Isaías 40:29-31). En eso consistía la fortaleza de Moisés a pesar de su avanzada edad. Dios lo usó de tal manera por su humildad que la Biblia dice de él que “Nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés”. (Deuteronomio 34:10). Moisés era muy conocido por su mansedumbre, lo cual lo hizo convertirse en un gran instrumento de Dios. Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra”. (Números 12:3) ¿Y así pensamos que la fuerza está en los jóvenes? El diablo se reirá de nosotros por nuestra soberbia. Eso le conviene porque así mantiene las iglesias divididas y pequeñas. Satanás seguirá diciendo “Sigan creyéndose los indispensables y la fuerza de la iglesia”. Pero ahora, toda una nueva generación de Jóvenes de Valor, nos levantaremos para decir con convicción y de corazón: ¡La fuerza de la iglesia esta en Dios!

¿Te animas a ser un instrumento en las manos del Señor? ¿Quieres ser parte de este gran avivamiento juvenil en tu ciudad y país? Entonces comienza reconociendo que sin Jesús nada podemos hacer y consagremos más cada día nuestras vidas.

Si nos ponemos en sus manos Él nos fortalecerá, si nos humillamos nos llenará de su presencia, nos levantará para ser de gran bendición. Nuestras iglesias crecerán y, muchos jóvenes perdidos que antes lloraban ahora reirán de felicidad como tú y como yo, porque sus vidas serán cambiadas por el gran poder del amor de Dios. ¡Estremeceremos el reino de Satanás y sacudiremos nuestro país! Mientras el joven y los líderes son orgullosos Satanás duerme porque ya hay quien haga su trabajo de dividir y destruir, pero cuando nos humillamos se levanta aterrorizado de su dulce sueño porque nos convertimos en su peor pesadilla. Satanás sabe que Dios “…atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos”. (Salmos 138:6).

Querido Joven ¡Trabaja en tu congregación junto con tu pastor! ¡Sé humilde y sujétate a tus líderes y a tus padres! El avivamiento en tu ciudad es el conjunto de todos los avivamientos de las iglesias locales, así que se fiel a Dios en tu iglesia local y aprende a serle fiel en lo poco que algún día Él te pondrá sobre mucho ¡Es tiempo de levantarnos! ¡Vamos, la hora ya ha llegado!

 

 

  1. “QUE LA FUERZA DE LA IGLESIA SON LOS JÓVENES”.- ¡Pero ningún joven que no ora, ni lee la Biblia para su fortalecimiento espiritual podrá ser fuerza! Para poder ser fuerza realmente, debemos depender más de Dios cada día y buscar más de su presencia en nuestras vidas humillándonos y dejando el orgullo.

 

  1. “QUE JÓVENES A LA OBRA Y VIEJOS A LA TUMBA”.- Posiblemente el primero que irá a la tumba serás tú si sigues despreciando a los “viejos” y creyéndote el mejor. Jesús nos advirtió: “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido” (Mateo 7:2)

 

  1. “QUE SIN LOS JÓVENES LAS IGLESIAS NO SON DINÁMICAS Y ESTÁN FRÍAS.- Nadie es indispensable para los propósitos de Dios, mucho menos cuando somos orgullosos. Conozco una anciana humilde de más de 60 años de edad que es más dinámica que cinco jóvenes juntos. Le dicen “la quinceañera” porque siempre anda activa e inquieta en las cosas de Dios. Quizá también haya alguna “quinceañera” en tu congregación. El dinamismo y alegría eficaces en nuestra vida serán el producto del Espíritu Santo en nuestro corazón y no nuestra juventud física. ¡Con Cristo somos eternamente jóvenes! Con jóvenes que no oran ni se consagran, las iglesias serán dinámicas solo porque hay lobos en busca de “pollitas” alborotando el gallinero. Joven, ¡Busca más de la vida de Cristo en tu vida y no busques ingenuas pollitas!

 

  1. “QUE AL LÍDER SE LO ESCOGE SOLO POR SU PREPARACIÓN INTELECTUAL”.- La preparación intelectual es muy buena y cuanto más te prepares, mejor. Pero para ser un líder de Dios no basta el conocimiento intelectual. Hay algunos casos de “líderes” que teniendo solo lo intelectual no han sido usados por Dios por su falta de consagración y han terminado destruyendo las iglesias. Lo ideal es tener las dos cosas en nuestra vida y debemos esforzarnos por conseguirlas. Recuerda que el diablo también está muy “preparado” y conoce la Biblia mejor que nosotros sin embargo Dios no está con el por su soberbia. Por lo tanto, el que conoce la Biblia pero no la practica, en vez de ser un buen cristiano, solo será “un buen diablo”. Dice la Biblia: “también los demonios creen, y tiemblan”. (Santiago 2:19).

 

  1. “QUE LOS JÓVENES NO DEBEN JUNTARSE CON LOS VIEJOS”.- Pero Dios no hace acepción de personas y nosotros debemos ser imitadores de él. La Biblia dice: “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad, porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. (1 Pedro 5:5). Si tú no te juntas con los “viejos”, Dios tampoco se junta contigo. Todo joven que es humilde de corazón, no tendrá dificultad en relacionarse bien con personas de todas edades.

 

 

1.- ¿PUEDE MI PAREJA SER UNA JOVEN INCONVERSA? ELLA ES MÁS BUENA QUE LAS CHICAS DE LA IGLESIA Y NO CREO QUE TENGA NADA DE MALO ESTAR CON ELLA.- Primero, tienes que ser sincero: ¿Es más buena o “está más buena”? Debes sincerarte y confesar que es lo que te atrae en realidad, si es la belleza espiritual o la física. La Biblia nos dice claramente: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos”. (2 Corintios 6:14). No hay ninguna buena justificación para desobedecer este mandamiento que nuestro amoroso Dios nos dio para que tengamos un matrimonio feliz. La razón es que no hay comunión entre la luz y las tinieblas por lo tanto nunca podrán ser felices ya que no se comprenderán. Si con esto no te basta para convencerte, entonces mira los miles de matrimonios que se unieron en yugo desigual y cuya pareja que era cristiana, hoy se lamenta de su encaprichamiento. La desobediencia a Dios siempre trae solo sufrimiento.

 

  1. ¿CÓMO PUEDO CONSEGUIR UNA PAREJA SEGÚN LA VOLUNTAD DE DIOS?- Pues, deseando de todo corazón hacer verdaderamente su voluntad. El matrimonio es para toda la vida, por lo tanto, la persona que escoges, o te hace feliz, o desdichada para toda la vida. Primero: Debes orar, para que la persona elegida sea según su voluntad y no la nuestra. Segundo: ¡Espera! Porque si te apuras te equivocarás. Tercero: Mientras llega tu pareja, dedícate a servir a Dios con amor y no andes “coqueteando” con todo el mundo porque esto NO AGRADA DIOS ¡Picaflor! Y por último, ten en cuenta que una pareja según su voluntad, siempre se tratará de un joven que es temeroso de Dios y pone en práctica en su vida diaria los mandamientos que Dios nos enseña.

 

 

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